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Cuando no funciona.

Hace unos meses tomé un diplomado en línea sobre el emprendimiento en contextos inciertos, muy ad hoc con la pandemia ¿verdad?

En el diplomado crearon un grupo de Facebook para subir ejercicios y participar en debates.

Una de las compañeras me hizo unas preguntas por ese medio: ¿Qué pasa cuando no funciona?, ¿Cómo manejas las emociones del fracaso? y por último... ya pasaste el valle de la muerte ¿Que le aconsejarías a los que van empezando? (se lee muuuy dramático: "Valle de la Muerte", pero se refiere a los primeros tres años del negocio, los más dificiles).

Por unos momentos me quedé en blanco, luego pensé... que preguntas tan interesantes, nunca me las había planteado... ¿Y ahora qué le respondo?

Me tomé unos minutos, bueno en realidad fueron algunas horas, me di tiempo para recordar.

Para empezar, y dudo mucho que a alguien le pase algo diferente, cuando no funciona se siente TERRIBLEMENTE MAL. Al principio me llegaron a dar cuadros de ansiedad, llantos sin sentido, hay días en los que te cuestionas todo, ¡TODO!

¿En verdad quiero hacer esto?

¿Y si no funciona? ¿Y si todo lo que estoy haciendo está mal?

En lo personal y con el paso de los años comprendí que todas esas emociones taaaan angustiantes vienen a nosotros por la presión infinita de las DECISIONES. A cada paso que damos cuando emprendemos, desde diseñar productos, construir estrategias, contratar personal, hasta algo tan simple como asignar un horario, todo eso requiere de una decisión final y eso recae en nosotros. Parece fácil pero no lo es.

La razón es simple, si las cosas salen bien significa que tomamos una buena decisión y si salen mal ¿significa que fracasamos?

Por eso nos sentimos terriblemente mal, el fracaso aparentemente cae directo sobre nosotros, pero no, no son fracasos.

Son aprendizajes, son situaciones que tienen que pasar, no podemos tener el control ni la certeza de todo siempre. El primer aprendizaje que tuve fue ese, que no somos perfectos y que hay que poder con ello.

A veces queremos que todo pase más rápido, que todo fluya sin problema y no, no siempre pasa así. Con el paso de los años aprendes a controlar esas emociones, a equilibrar tu vida, tus horarios y tus objetivos.

Algo que me ha servido muchísimo es escuchar podcast con historias de emprendedores reales, todos los consejos son buenos, aprendes de sus éxitos y también de sus fracasos, te identificas y sientes un alivio increíble, no porque la estén pasando mal claro...  pero así podemos ver que lo que nos pasa es más normal de lo que pensábamos.  Si prestamos atención a esos consejos nos pueden hacer ahorrar tiempo y en ocasiones hasta dinero.

A nivel organizacional debemos ser buenos líderes, si tu equipo te ve derrumbado, el ánimo decae. El optimismo es un gran aliado, se contagia y entre todos pueden buscar soluciones. Hay que confiar en las opiniones de nuestra gente, les aseguro que se pueden sorprender.

Respecto al Valle de la muerte... sí, creo que ya lo brincamos. Según yo eran 5 años, y justo en el aniversario número 5 estaba comenzando la contingencia (Covid), ha sido el año MÁS difícil, estábamos en una etapa en la que ya teníamos casi todo sistematizado, para que el negocio pueda trabajar solo. Tuvimos que ponernos creativos y gracias a Dios el negocio sigue a flote.

Para finalizar y no aburrirlos le contesté la tercera pregunta y ahora se las comparto a ustedes.

A todos los que empiezan les diría:

El primer año es el más difícil, pero tranquiiiilos va a pasar.

Contraten y deleguen para poder crecer.

Investiguen y nunca dejen de aprender. Siempre hay muchísimos más atrás de ti que están por empezar.

El tiempo es lo más valioso que puedes tener, no lo desperdicies.

Y muchísimo ¡Focus! Hay que enfocarnos y no perdernos. Si no tenemos un camino trazado no podemos saber a dónde queremos llegar.

Si están seguros de empezar algo háganlo. Nunca vamos a tener la seguridad de estar haciendo lo correcto, la vida se trata de intentar las veces que sean necesarias. Siempre y cuando eso les haga felices.

Si les hace feliz, ahí es.


Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad exclusiva de la autora y no representan necesariamente los puntos de vista de la MGDE.